miércoles, 12 de abril de 2017

Núm. 38. CHOQUE VIOLENTO

Fecha de publicación: 22 - IX -1979.


       "El Guerrero del Antifaz ha nacido para combatir hasta la muerte...ella [Ana María] no puede ser feliz con él." -Ramiro.


       Oleada tras oleada, los turcos desembarcan, al fin, en la costa española, poniendo en un aprieto a los soldados cristianos, los cuales se ven muy superados en número. Algunos caballeros que, junto a sus mesnadas, habían acompañado al Guerrero del Antifaz para repeler la invasión, se repliegan con la intención de organizar mejor la defensa.
       El enmascarado no cede ni un palmo de terreno, pero Don Luis y Fernando retroceden momentáneamente para pertrecharse con los caballos y escudos que han dejado atrás. De este modo podrán batirse en mejores condiciones contra el enemigo
       El Guerrero se ve rodeado por Garfio Chamul, Boguro y varios de sus hombres, quienes no le dan tregua y terminan por apresarle. Justo en ese momento, Don Luis y Fernando inician el contraataque a caballo, pero, viendo que su amigo está en manos de los otomanos, se detienen y aceptan el canje que Chamul les propone: el enmascarado por Soraya. Comprenden que es lo mejor, pues todavía no están en verdaderas condiciones de rechazar la invasión.
       Mientras nuestro héroe es trasladado por seguridad a una nave otomana, sus camaradas cabalgan hacia el castillo de Roca para traer a la sultana. Ésta última manifiesta a Ana María su deseo de permanecer allí y no regresar a Esmirna junto a su esposo Bayaceto, al que desprecia y quien, quizás, ordene su muerte.
       A pesar de las atenciones que le prodiga Nora y por más que lo intenta, Ramiro no puede dejar de amar a su señora la condesa, a la que, de nuevo, ve en problemas.
       Nada más llegar Don Luis y Fernando, el conde de los Picos, pone en antecedentes a Ana María sobre la captura de su esposo. Viendo que la vida de su amigo puede peligrar, Soraya no duda en volver con los suyos; asegurando a su preocupada anfitriona que ella evitará que nadie le haga daño al prisionero.
       En compañía de un reducido grupo de soldados, los amigos del Guerrero y la sultana abandonan el castillo, dirigiéndose a la costa, donde aguardan acampados y vigilándose mutuamente los ejércitos turco y cristiano. Antes de que el puente levadizo sea alzado de nuevo, Li Chin sale a todo galope y los sigue a distancia.
       Llega el momento del canje, pero Garfio Chamul tiene en mente otra cosa: entregar en lugar de al enmascarado a un hombre disfrazado como él. Secundando los planes de su capitán y amante, Boguro toma una barca y hiende las aguas  hacia el navío donde se haya prisionero el Guerrero, a quien, se supone, ha de llevar a la orilla.
       Li Chin llega, entonces, a la playa y se acerca para contemplar el intercambio.

COMENTARIOS:

              -Pese a algunas inconsistencias del guión, Gago demuestra ser, nuevamente, un experto en el dominio del tempo narrativo y la perfecta dosificación de la acción. Por otra parte, es una lástima que los diálogos resulten un tanto esquemáticos comparados con los de la época de oro de la serie, pues ayudarían a dar más empaque al conjunto.
             -De forma sutil el autor nos da a entender que aunque el Guerrero ha acogido en su castillo a Li Chin, ésta realmente se sabe ajena a sus habitantes. Nos la presenta en un segundo plano, manteniendo las distancias, sin intervenir en las conversaciones de los demás y observando el desarrollo de los acontecimientos. Y cuando dichos acontecimientos la impelen a actúar, lo hace de manera solitaria y furtiva.
            -Numeración en interior de la contraportada, 381.

viernes, 24 de marzo de 2017

Núm. 37. LA ESCUADRA DE BAYACETO

Fecha de publicación: 15 - IX -1979



"La condesa de Torres ha sido y es una de las más virtuosas damas españolas. Y yo soy su esposo y su paladín" -El Guerrero dejando las cosas claras a sus súbditos.

       El disfrazado esbirro de "El Monje" se gana la confianza de Li Chin en espera de una ocasión propicia para apuñalarla a traición; sin embargo, comete el error de querer abusar de ella antes, y la muchacha no tarda en dar con él en el suelo y arrebatarle la espada. El falso soldado acaba por confesarle que no sabe dónde puede estar el Guerrero del Antifaz.
       Al enterarse de que Nora se ha marchado con los del condado de Roca, "Hércules" y sus hombres salen en su busca, ya que no están dispuestos a quedarse sin la curandera que les atiende cuando están heridos o enfermos. Acortando camino por atajos conocidos por ellos llegan al lugar del bosque donde nuestros amigos han hecho un alto para pernoctar con miras a que la aún débil Ana María no se resienta.
       Ramiro hace guardia por los alrededores del campamento y es el primero en ser atacado. Con gran habilidad esquiva los cuchillos mortales que el jefe de los bandidos le lanza. Al oír el ruido de la pelea, el Guerrero se une a él en la violenta confrontación que tiene lugar. Nora media en el conflicto, tratando de que "Hércules" entre en razón y respete su decisión de abandonar aquellos parajes.
       Justo en ese momento aparece Li Chin, que, en la oscuridad de la noche, ha visto la hoguera encendida para dar calor a Ana María. Con pesar, comprueba que el hombre al que ama ha hecho las paces con su esposa.
       Finalmente, "Hércules" atiende a las razones de la curandera y regresa en paz al monte con los suyos.
       En Esmirna, Bayaceto II, es informado del paradero de su favorita y se siente profundamente ultrajado; pues por las palabras de su consejero Muley Jassan, llega a creer, erróneamente, que la sultana está retenida en contra de su voluntad por el cristiano del antifaz. Dispuesto a castigar tamaña osadía, ordena que una flota zarpe rumbo a España con la misión de rescatarla. Entre los capitanes de los barcos que se hacen a la mar, se haya el antiguo enemigo de nuestro héroe Garfio Chamul, al que acompaña su inseparable Boguro. Ambos tienen en mente vengarse de la humillación sufrida a manos del enmascarado.
       En el castillo de Roca, y ausente el Guerrero, la voluble Soraya no se queda de brazos cruzados y, ante unos divertidos Fernando y Sarita, se dedica a tirarle los tejos a un aturrullado Don Luis, que se "defiende" como puede de las insinuaciones de la otomana.
       Días después se produce la llegada de los señores del feudo y todos salen a recibirles. El conde de Roca hace un vehemente alegato de la honorabilidad de su esposa y conmina a sus soldados a defenderla hasta el último hombre de futuras acechanzas; ellos prometen así hacerlo. Sarita, por su parte, se alegra de la incorporación de Nora a los habitantes del castillo, ya que su presencia puede ayudar a que Ramiro se olvide de la condesa.
       Tras nueve días de navegación, la flota turca arriba a las costas españolas y el Guerrero es puesto sobre aviso. Soraya, sabiendo que vienen a por ella, ruega al enmascarado que no la entregue; sin embargo, éste considera que lo mejor sería que volviese con el sultán para evitar mayores conflictos.
       Llevando algunas tropas del condado, nuestro héroe, Don Luis y Fernando se dirigen hacia la costa, donde los pocos navíos españoles que permanecían atracados en el puerto son hundidos por el enemigo. El enmascarado dirige la defensa poniéndose al frente de la batería de cañones instalada en la playa con la finalidad de repeler incursiones enemigas. Los turcos botan chalupas de asalto y, a pesar del fuego cristiano, avanzan con el propósito de desembarcar. Garfio Chamul es uno de los que van en la vanguardia del ataque.

COMENTARIOS:

               - Consciente de la amenaza que supone para su matrimonio la presencia de Li ChinAna María se pone inmediatamente en guardia y decide marcar su territorio. En la viñeta 4 de la página 8 vemos que, disimulando un vahído, se abraza a su esposo, mientras dirige a su rival una significativa mirada de soslayo con la que parece decirle que el Guerrero es otra vez suyo y que no está dispuesta a dejárselo quitar. Li Chin se da rápidamente cuenta de la situación y ve peligrar sus planes de conseguir alguna vez el amor del enmascarado.
              -En el cuadro de texto de la página 1, que sirve de resumen del cuaderno anterior, se desliza un pequeño error cuando se nos dice que el Guerrero y los suyos se dirigen al condado de Torres. Como podemos comprobar más tarde, su destino es el de Roca.
             -Numeración en interior de la contraportada, 380.

jueves, 2 de febrero de 2017

Núm. 36. DEFENDIENDO A ANA MARÍA

Fecha de publicación: 8-IX-1979.



        "¡No te fíes de las gatitas! ¡Son enemigas de los perros!" -Li Chin a "Lobo".



       Los hombres de "Lobo" manifiestan a éste su malestar, pues creen que pretende aprovecharse de la prisionera sin compartirla con ellos, pero él intenta calmarles diciéndoles que si quieren tener el dinero que han pedido como rescate al conde de Roca, deben respetarla. Para asegurarse de que no intentan nada, "Lobo" droga el vino que se sirve durante la cena, y, pronto, todos se quedan dormidos. Entonces, el jefe de los bandidos entra en al aposento de Li Chin dispuesto a pasar un buen rato con ella. La muchacha se revuelve furiosa y, tras golpearle, huye de la cueva. Sin embargo, su admirador se recupera enseguida y sale en pos de ella.
       Mientras tanto, Ana María comprueba con alivio que Ramiro comienza a sentirse atraído por Nora, a la que acompaña al bosque a recoger hierbas medicinales. El Guerrero del Antifaz, que es consciente de la clase de sentimientos que el escudero alberga hacia su esposa, afirma estar dispuesto a no dejarla sola y a recuperar el tiempo perdido.
       Los esbirros del falso monje Cicuta, disfrazados de soldados, buscan a su jefe cuando se topan con la curandera y el escudero. Reconociendo al enemigo de su señor, se aprestan a capturarlo. Aturdido por el golpe de una maza, Ramiro se desploma y queda a merced de sus atacantes. Uno de los facinerosos está a punto de rematarlo de un lanzazo, pero Nora se interpone suplicante dando tiempo al gigante para que se recupere. Mientras él se las entiende con los canallas, la muchacha corre a avisar al enmascarado, quien, tras ordenarle que se quede en la casa con Ana María y Adolfito, acude en auxilio de su vasallo. Todos los esbirros, excepto uno que consigue escapar, caen ante las fuerzas combinadas de señor y escudero.
       "Lobo" alcanza finalmente a Li Chin, y la ata a un árbol, reanudando su libidinoso acoso. En ese momento aparecen sus hombres que ya han despertado del sopor en que los sumió el vino drogado. "Lobo" se justifica ante ellos diciéndoles que la oriental se había escapado y que él había salido a capturarla. Pero lo que hace es ganar tiempo y rápidamente corta las ligaduras de la joven, a la que apremia para que huya entre los árboles mientras él se enfrenta a los que hasta poco eran sus subordinados. Superado en número, "Lobo" cae herido de muerte, demostrando a Li Chin que, en el fondo, no era tan mal tipo como ella creía.
       Ana María ya se siente más repuesta y el Guerrero considera que ya ha llegado el momento de abandonar aquellos parajes. Como Nora ya no está segura allí, les acompaña en su regreso al hogar. Por el camino, el enmascarado hace partícipe a su esposa de su intención de regresar a la cueva de "Lobo" para rescatar a Li Chin, Ésta, agotada por su frenética huida, se queda dormida a cielo abierto y, al despertar, se lleva un sobresalto, pues un soldado ha estado vigilando su sueño. El individuo resulta ser el esbirro de Cicuta que consiguiera huir del enmascarado y el escudero. La oriental, tomándolo por un soldado de verdad, le pregunta si ha visto al Guerrero. Comprendiendo que se trata de una amiga de su enemigo, el hombre la engaña diciéndole que sí y que él mismo la acompañará al lugar donde se encuentra.

COMENTARIOS:

               -Como otros anteriormente, "Lobo" cae prendado de los encantos de Li Chin, a la que somete a un continuado acoso sexual. Ella, que sólo tiene ojos para el Guerrero, no siente nada por él, si bien acabará lamentando su muerte.
              -Hay que resaltar que este es uno de los pocos episodios en los que Gago permite que una ligera sonrisa aflore a los labios de nuestro héroe, a quien sus detractores acusan de ser un personaje excesivamente serio y nunca dado al humor o la alegría.
             -Numeración en interior de la contraportada, 379.

sábado, 21 de enero de 2017

Núm. 35. LOS BANDIDOS ATACAN

Fecha de publicación: 1-IX-1979




       Convencidos por un enfurecido Guerrero del Antifaz de la inocencia de Ana María y Ramiro, los soldados que tenían órdenes de apresarles, cejan en su empeño y abandonan el lugar. El escudero, preocupado por la salud de su señora, está a punto de salir en busca de Nora y traerla de vuelta, pero, finalmente, desiste de su idea y decide esperar.
       Mientras tanto, la curandera atiende las heridas que uno de los hombres de "Hércules" ha recibido por parte de un oso que merodea por esos contornos y se ve obligada a demorar su marcha hasta el día siguiente. El jefe bandolero hace una salida con un grupo de los suyos con la intención de dar caza al oso y, de paso, echar un vistazo en la cabaña de Nora, intrigado por la identidad de los que allí se alojan.
       Ramiro vigila fuera de la casa cuando es atacado por el oso que, herido por el gigantón, se convierte en un verdadero peligro para él. En ese momento, el Guerrero aparece y consigue poner en fuga al animal, que, poco después, se topa con la partida de "Hércules" a la que ataca. El jefe de los bandidos resulta ser un experto lanzador de cuchillos y acaba con la vida del plantígrado.
        Entonces, el grupo llega a casa de Nora y tiene un encuentro con el enmascarado y su escudero. Ramiro se enfrenta a "Hércules" y cuando éste trata de clavarle sus puñales, el Guerrero se lanza sobre él y lo derriba. Viendo que lo más sensato es no estar enemistado contra esos dos hombres, "Hécules" se retira con la promesa de dejar marchar a Nora enseguida.
         A través de las palabras de admiración que Adolfito dedica a Ramiro, nuestro héroe comienza a sospechar qué tipo de sentimientos alberga el fiel vasallo hacia su esposa.
       Al día siguiente Nora regresa y atiende a Ana María. La curandera parece insinuar una cierta atracción por el rubio escudero, quien se queda un poco desconcertado.
       En otro lugar, Li Chin aguarda el retorno del hombre que ama y rechaza las proposiciones amorosas de "Lobo", cuyos hombres han empezado a desconfíar de él, pues adivinan que no tiene intenciones de compartir con ellos a la oriental. "Lobo" descubre que Cicuta y "Alcornoque" han marchado tras los pasos del enmascarado e, ignorando que ambos han muerto, teme que puedan estropear sus planes. Decidida a alejarse de su nuevo pretendiente, Li Chin aguarda la primera ocasión que pueda presentársele para fugarse y reunirse con el Guerrero.

COMENTARIOS:
               -Numeración en interior de la contraportada, 378.

DETALLE DE LA CUBIERTA

        

martes, 25 de octubre de 2016

Núm. 34. ENCUENTRO INESPERADO

Fecha de publicación: 25 - VIII - 1979.



        Nora, "La bruja", convence a "Hércules" para que no entre en la cabaña, y parte con él para atender al secuaz del bandido.
        Quiere la mala suerte que unos soldados que buscan a Ramiro y Ana María por la muerte de los inquisidores y las acusaciones vertidas por Cicuta, se topen con la casa y decidan registrarla.
        Dentro encuentran a la pareja objeto de su búsqueda pero, viendo que la mujer está enferma, optan por esperar a que la curandera regrese y le prodigue sus cuidados.
        Poco después, Cicuta y "Alcornoque", provistos de caballos, llegan por azar al lugar y, ocultos entre los árboles, espían a los hombres que vigilan la casa. Sospechando que aquellos a los que buscan puedan estar allí, Cicuta se presenta ante el capitán de los soldados, mientras "Alcornoque", dada su mala catadura y para no despertar sospechas, permanece escondido entre la vegetación. Informado de que sus perseguidos están, efectivamente, allí, el falso monje conmina con amenazas a los soldados para que los detengan inmediatamente y los lleven ante la justicia.
        Ramiro sale de la cabaña y acusa a Cicuta de falsario, pero el capitán de los soldados cree las palabras de quien tiene por verdadero monje y ordena a los suyos que apresen al escudero. Aprovechando los momentos de confusión, Cicuta y "Alcornoque" entran en la casa por una ventana y se apoderan de Ana María y Adolfito, con los que huyen por el bosque. Pero sin que lo esperen se encuentran, de repente, con el Guerrero del Antifaz, quien, viendo que el falso monje amenaza con matar al niño con un cuchillo, da buena cuenta de él y acaba con su vida. "Alcornoque" no tarda en seguir sus pasos.
        Debido a su delicado estado Ana María sufre un desmayo y el enmascarado la deja momentáneamente al cuidado de su hijo mientras acude en ayuda de Ramiro. Pero éste se las ha apañado bien solo y ha puesto en fuga a sus atacantes.
        Instalando de nuevo a su esposa en la cabaña y encomendando su cuidado al escudero y Adolfito, nuestro héroe va en busca de los soldados para tratar de explicarles que todo ha sido un vil plan urdido por el falso monje.

COMENTARIOS:

               -Realmente es una lástima que un personaje con tantas posibilidades como en un principio apuntaba Cicuta (recuérdese el aura de siniestra maldad que irradiaba en su primera aparición, cuando Gago nos lo presentaba como un verdadero eclesiástico), acabe convertido, por mor de la intromisión censora de Valenciana, en un bandido más, movido por vulgares aspiraciones materiales.

                -Numeración en interior de la contraportada, 377.


EL GUERRERO BUSCANDO A LOS SUYOS.

LA JUSTICIA EN POS DE RAMIRO Y ANA MARÍA.

POR FIN REUNIDOS..

LA MUERTE DE UN MALVADO.

OTRO MENOS.

LA FRAGILIDAD DE ANA MARÍA.

jueves, 4 de febrero de 2016

Núm. 33. BANDIDOS MONTAÑESES

Fecha de publicaciín: 18 - VIII - 1979.



       " -Yo también puedo ser tan caballero como tú...aunque sea un hombre del pueblo." -"El Lobo" a nuestro héroe.



       "El Lobo" lanza con su honda una piedra de buen tamaño al Guerrero del Antifaz, quien reacciona rápidamente, agachándose. Ambos hombres se enfrentan en una reñida pelea en la que, a pesar de demostrar ser un enemigo temible, el bandido se lleva la peor parte bajo los puños del enmascarado. También Li Chin interviene en la refriega, derribando a varios de los asaltantes con sus técnicas de lucha orientales.

       Al ver caer a su jefe, "Alcornoque", el segundo de "El Lobo", se abalanza sobre nuestro héroe. El Guerrero también le derriba; pero "Lobo", ya recuperado, aprovecha el momento para golpearle por la espalda con una estaca de madera. El enmascarado se desploma inconsciente y cuando "Alcornoque" se dispone a aplastarle el cráneo con una roca, Li Chin se lo impide de una pedrada. "Lobo" reduce a la muchacha y, bien pronto, le deja claro que se siente atraído por ella.

       Los bandidos maniatan a sus prisioneros. Uno de ellos ofrece el producto de sus robos a cambio de quedarse con la muchacha; y "Alcornoque" está dispuesto a lo mismo si le entregan al enmascarado, a quien odia por haberle vencido; sin embargo, su jefe se niega en redondo a renunciar a la joven y a la posibilidad de obtener un buen rescate por el Guerrero del Antifaz.

       El falso Cicuta se reúne con el grupo y confiesa a nuestro héroe las intenciones que albergaba hacia su  esposa. Es tal la repugnancia que el enmascarado siente por el malhechor, que le propina una patada en el estómago. Acto seguido, la banda de criminales lleva a la pareja de prisioneros a su refugio por peligrosos caminos de montaña que bordean altos precipicios.

       Mientras tanto, Nora, "La bruja", atiende con sus remedios naturales a Ana María, que ha perdido al hijo que esperaba y aún sigue muy enferma. La curandera, que ha visto en Ramiro a su hombre ideal, desea la pronta sanación de la paciente, para que ésta se pueda reunir cuanto antes con su esposo, el conde de Roca y le deje, así, el camino libre. El escudero está muerto de preocupación por la mujer que ama, pero Nora le da ánimos, asegurándole que su señora mejora y ya está fuera de peligro. Ramiro le confiesa que no está tranquilo, ya que sus perseguidores podrían aparecer en cualquier momento. "La bruja" le tranquiliza, diciendo que llegado el caso, conoce un escondite.

       El Guerero del Antifaz, que no ve la hora de quedar libre para reemprender la búsqueda de Ana María, llega a un acuerdo con "Lobo", por el que Li Chin se quedará como rehén de los bandidos mientras él parte en busca de su esposa con la promesa de regresar, después, con cierta cantidad de oro como recate. Antes de marchar, exige al jefe bandolero que respete a su amiga o, de lo contrario, no habrá trato y no obtendrá ningún botín. Li Chin disipa sus temores, confiando en que sabrá hacerse respetar por sus captores. Por su parte, "Lobo" promete defenderla de cualquier peligro.

       El falso Cicuta y "Alcornoque" no ven con buenos ojos la partida del Guerrero y siguen sus pasos con la intención de acecharle. El enmascarado está ansioso por reunirse con sus seres queridos y echa a correr velozmente por el sendero de montaña.

       "El Lobo" se ha encaprichado de Li Chin, y, mientras comen algo, le confiesa a ésta que se alegraría si el Guerrero no volviera; pues está seguro de que si se quedara con él, sabría hacerla feliz.

       En la puerta de su casa, Nora recibe a un bandido montañés, conocido suyo, llamado "Hércules", que solicita ayuda para uno de sus hombres que está enfermo. "La bruja" le hace saber que sólo irá si el caso es grave, pues está ocupada. Intrigado por a quién pueda cobijar, el bandido interroga a la muchacha.


COMENTARIOS.

               - Según "Lobo", el falso Cicuta es un bandido apodado "El monje" que afirma sentir vocación. Sin embargo, en el episodio anterior se refirió a él como "El escorpión", y se sorprendió de verle vestido con hábitos eclesiásticos. Da la impresión de que, en muchas ocasiones, Gago improvisa sobre la marcha la trama y los diálogos definitivos, confíando demasiado en su memoria  e incurriendo en deslices como éste.

               - Ahora el falso monje confiesa a nuestro héroe que aspiraba a tener relaciones sexuales con la condesa, además de planear pedir un rescate por ella. Hasta el momento, no se había insinuado en ninguna ocasión que el bandido albergara ningún tipo de deseo por Ana María, y daba la impresión de que únicamente le movía la ambición de obtener riquezas.

               -Numeración en interior de la contraportada, 376.

     

viernes, 29 de enero de 2016

Núm. 32. LA IRA DEL GUERRERO

Fecha de publicación. 11 - VIII - 1979.



       "Está claro que ella escapaba con su criado...el cual agredió y dio muerte a los inquisidores que representan a la justicia...¡Deben morir en la hoguera!" -Habitante del pueblo donde intentan quemar a Ana María.

     
       Cuando todo parece perdido para Ana María, Ramiro irrumpe a caballo en la plaza del pueblo donde se alza la hoguera. Tras matar a algún que otro inquisidor que le sale al paso para impedir que auxilie a su señora, libera a ésta de sus cadenas y huye con ella y Adolfito.
       Cicuta y varios de sus hombres persiguen al trío, ya que no piensan renunciar al rescate que pueden llegar a obtener a cambio de la condesa. Después de cruzar un puente de madera colgante que salva un profundo abismo, Ramiro corta las cuerdas que sujetan el mismo,  y sus acosadores se precipitan en las aguas del río que discurre a los pies del barranco.
       Entretanto, el Guerrero del Antifaz se percata de que Li Chin le sigue,  y permite, si bien no muy convencido, que le acompañe. Gracias a las informaciones que van recabando de distintos lugareños, llegan al pueblo donde habían intentado quemar a Ana María. Allí, nuestro héroe desata su furia contra aquellos que habían amenazado la vida de su esposa. Enterado de que Cicuta y los suyos salieron en persecución de la condesa y su escudero, el enmascarado y su amiga se marchan rápidamente de la pequeña población.
       El falso monje ha sobrevivido a la caída en el río y se reúne con algunos hombres suyos que no cayeron con él para proseguir la persecución. Registran aquellos contornos dispuestos a cazar a sus presas, cuando se tropiezan con el Guerrero y Li Chin. El primero descubre que el supuesto monje no es quien dice ser, pues carece de una cicatriz que el verdadero Cicuta tenía en la cabeza.
       Mientras sus esbirros se las entienden con nuestro héroe y su compañera, el falso monje huye monte arriba en busca de "El Lobo", el líder de otra banda de malhechores al que piensa pedir ayuda. La casualidad hace que dicho sujeto y sus hombres se encuentren cerca de allí y se topen con Cicuta, al que conocen como "El Escorpión". El bandido montañés se aviene a ayudarle, pensando que podrá obtener una buena suma de oro si logra coger prisionero al que sabe es el conde de Roca.
       En otro lugar, Ana María se siente incapaz de continuar huyendo, pues es presa de una fuerte fiebre. Ramiro la lleva en brazos hasta una cabaña solitaria, donde una joven apodada "La bruja", accede a socorrer a la enferma, cuyo estado de salud parece grave.
       En ese momento, escondidos detrás de unas rocas, "El Lobo" y sus secuaces se preparan para sorprender al Guerrero y Li Chin, quienes ignorantes del nuevo peligro que les acecha, aciertan a pasar por allí.

COMENTARIOS:

               -Para mi gusto, otro de los episodios más entretenidos en lo que va de colección; todo repleto de acción y tensión creciente. En él, nuestro héroe demuestra a las claras las malas pulgas que puede tener cuando ve amenazada la vida de su esposa.
               -No sabemos muy bien de dónde salen los esbirros que se unen al falso Cicuta en el pueblo; pues como vimos en el cuaderno anterior, llegó allí sólo con Ana María, y en ningún momento se nos dijo que en la aldea también hubiera hombres suyos.
               -Da la impresión de que ha habido un "baile" de portadas entre este número y el anterior. Si nos fijamos un poco vemos que la correspondiente a este cuaderno representa el momento en que nuestro protagonista llega al castillo de Roca con sus amigos Don Luis y Fernando y estalla de furia al enterarse de los problemas que su esposa tiene con la Inquisición. Por otro lado, la cubierta del episodio anterior hace referencia, en su diseño original, a una de las viñetas del presente cuaderno, en la que Ana María piensa en el Guerrero, mientras las llamas empiezan a envolverla.
               -Numeración en interior de la contraportada, 375.

EL GUERRERO Y LI CHIN AGUARDAN AL FALSO MONJE Y SUS SECUACES. IMAGEN TOMADA DEL INTERESANTÍSIMO BLOG "VOTO A BRÍOS".