domingo, 4 de febrero de 2018

Núm. 68. LAS ALMENAS TRÁGICAS

Fecha de publicación: 19 - IV - 1980.



Ante el temor de tener que enfrentarse a los gorilas amaestrados que llevan los griegos, Celestine ordena a los suyos y a sus circunstanciales aliados que se retiren a las almenas. Desolado, Don Luis toma en brazos el cadáver de Soraya y lo introduce en la fortaleza. El Guerrero del Antifaz, Fernando y Li Chin cubren la retirada de Celestine y sus hombres. Una vez todos tras la protección de los muros, el rastrillo de la entrada es bajado para impedir que los atacantes puedan acceder al recinto por allí. Cerrado también el portón, los defensores suben a las almenas desde donde disparan sus cañones sobre los piratas asaltantes. El conde de los Picos no interviene, de momento, y permanece, lleno de dolor, junto al cuerpo de la que fue sultana de Esmirna.
     Los gorilas amaestrados demuestran ser excelentes escaladores y varios de ellos logran trepar por puntos diferentes hasta coronar las almenas, donde causan estragos entre los sitiados. Uno de los antropoides se abalanza sobre el amo de la isla, pero el Guerrero interviene en su auxilio, salvándole con su espada de una muerte cierta. A pesar del empeño de los defensores, gorilas y piratas griegos se abren paso finalmente hasta el jardín de delicias, en el que ponen en fuga tanto a los hombres de Celestine como a las aterradas mujeres-mariposa, que ante el pavor que les producen los recién llegados parecen haber salido del estado de embriaguez en el que estaban sumidas por obra y gracia del viejo Sago. Li Chin se defiende con arrojo, pero es atrapada por uno de los enormes simios. Su amigo enmascarado presencia la escena desde las almenas y no duda en saltar sobre el cuadrumano, al que apuñala hasta provocarle la muerte.
     "Garfio" Chamul y Boguro, que ya se han recuperado de su encuentro con Li Chin y Fernando, se topan con un grupo de enemigos entre los que se encuentra su líder, Goluef. El esclavista otomano no es rival para el cabecilla griego y pronto cae sin  vida. Boguro, como loco, se dispone a vengarlo, pero también muere a manos del temible pirata.
     En España, en el condado de Roca, Ana María recibe noticias de que las huestes de su primo Romualdo han invadido sus tierras, sembrando el terror y el caos. Ramiro se pone al frente de una partida de soldados y galopa hacia el castillo de Torres, que encuentra en pleno asedio por parte de los hombres de Acebedo.
     En la "Isla Encantada" parece que los incursores griegos se han hecho dueños de la situación y exterminan a cuanto contrario encuentran a su paso. El Guerrero, Fernando y Li Chin evitan encontrarse con ellos, escondiéndose entre las frondas del jardín; pero Don Luis y Celestine, que han dado sepultura a Soraya en un rincón del vergel, son sorprendidos por el propio Goluef y los hombres que le acompañan.

COMENTARIOS:
               -La idea de unos piratas griegos que utilizan en sus expediciones de saqueo fieros gorilas amaestrados resulta realmente exótica, por no decir extravagante; pero sirve para insuflar una sensación de verdadero peligro a la trepidante trama.
               -Don Luis y Celestine ovidan su rivalidad ante la tragedia que representa la muerte de la mujer a la que ambos amaban y a la que terminan por enterrar los dos.
               -Parece que a estas alturas de la serie Gago quiere desprenderse de algunos personajes de los que, tal vez,  ya no pueda o le interese seguir sacando partido y no duda en acabar expeditivamente con ellos: Soraya, "Garfio" Chamul y Boguro.
               -Numeración en interior de la contraportada, 411.

Núm. 67. PLANTAS CARNÍVORAS

Fecha de publicación: 12 - IV - 1980.

Don Luis: -¡Soraya!...¿A qué vienes?
Soraya: -Te amo más a ti que a Celestine, Don Luis...


Celestine hace saber al Guerrero del Antifaz que el invernadero en el que ha caído Li Chin contiene plantas carnívoras. Instintivamente, el enmascarado se vuelve unos segundos para asomarse por el agujero hecho en el techo de cristal y recibe un golpe a traición por parte del genovés que le hace precipitarse entre las plantas que atacan a su amiga. Con la ayuda de su espada nuestro héroe se emplea en destrozar los monstruosos vegetales, uno de los cuales ha envuelto completamente a Li Chin. Tras hacer pedazos la planta y sacar de su interior a la joven, nuestro héroe prosigue con la destrucción de los letales especímenes. Celestine no puede soportar cómo el trabajo de años está acabando de esa manera y lanza a la pareja una cuerda con nudos para que suban por ella. El Guerrero apremia a Li Chin para que trepe por la soga, mientras él se apresta a salir por la puerta del invernadero. Al ver que el cristiano no acompaña a la oriental, Celestine decide hacer rehén a la última; pero la muchacha tira fuertemente del brazo que le tiende y lo arrastra con ella hasta las plantas carnívoras. Nuestro héroe, que aún no ha abandonado el invernadero, libera nuevamente a su compañera de los letales tallos y huye junto a ella por el jardín, donde Fernando se reúne con ambos, después de deshacerse de los enemigos que le acosaban. Loco de rabia, Celestine comprueba que el enmascarado ha aniquilado a todas sus plantas.
     En otro lugar del palacio, Soraya, viéndose libre por unos momentos de la presencia del jefe pirata, corre a la celda donde está encerrado Don Luis y lo libera.
     Sin previo aviso, en la ensenada de la isla, una escuadra de barcos extranjeros hace acto de presencia: son los piratas griegos del terrible Goluef. Los hombres que patrullan las almenas de la fortaleza dan rápidamente la voz de alarma y Celestine acude prestamente para organizar la defensa.
Los momentos de confusión favorecen que el conde de los Picos y su amada se reúnan, por fin, con sus amigos en el jardín. Celestine pide a los cristianos que olviden sus diferencias y hagan frente común a los invasores, a los que tilda de gente salvaje y sin entrañas. El Guerrero, que, en un principio, recela del sibarita pirata, acepta con la condición de que luego les facilite un navío con el que él y sus amigos puedan retornar a España. Los cañones de la fortaleza abren fuego, pero el enemigo consigue desembarcar y atacar las murallas. Uno de los griegos arroja un hacha de doble filo que golpea fatalmente a Soraya en la cabeza. Ante la consternación de los que han sido amigos y amantes de la otomana, el cuerpo sin vida de ésta cae en la parte interior del muro defensivo, a los pies de "Garfio" Chamul y Boguro, quienes auguran una mala reacción por parte de Bayaceto cuando conozca la suerte corrida por la que fuera su favorita.
     Dando un alarido de dolor y furia, Don Luis salta al exterior y cae en medio de los invasores, con los que se enzarza en un feroz combate. Pronto se ve rodeado de enemigos y en su ayuda tienen que acudir el Guerrero y Li Chin, quienes también se lanzan desde las almenas. Decidido a vengar la muerte de Soraya, Celestine ordena a los suyos que abran las puertas; pero cuando él, sus hombres y Fernando salen al exterior, se encuentran con la desagradable sorpresa de que los griegos traen consigo gigantescos gorilas amaestrados.

COMENTARIOS:
               -Soraya, a pesar de haber albergado algún tipo de sentimiento hacia su antiguo amante, el pirata Celestine, no duda en salvar a Don Luis de su encierro, consciente de que el amor que siente por el español supera al que pueda tenerle al genovés. De todas formas, este amor no va a durar mucho, pues casi inmediatamente después de abandonar las mazmorras perderá la vida durante el asalto enemigo.
               -Ciertamente, el aspecto que Goluef y sus hombres presentan no resulta nada ortodoxo para unos supuestos griegos del siglo XV (o XVI; según fechemos estas NUEVAS AVENTURAS), pero ¿en verdad importa?.
               -Numeración en interior de la contraportada, 410.

sábado, 3 de febrero de 2018

Núm. 66. ENFRENTADOS

Fecha de publicación: 5 - IV - 1980.



     "-Vuestro esposo regresará y lavará vuestro honor con sangre [,Ana María]."
                                           -Sarita.


Cuando los amigos del Guerrero del Antifaz entran en el palacio de Celestine, Li Chin, que se ha quedado algo rezagada, se ve detenida y atrapada por el cuello por un garfio de hierro. Al girarse, descubre que su propietario es "Garfio" Chamul, el cual, según sus propias palabras, es amigo y huésped del genovés. El esclavista amenaza con matar a la joven si Don Luis y Fernando no se entregan. El antiguo escudero del Guerrero rinde la espada, mas el conde de los Picos hace caso omiso a las palabras de su enemigo y prosigue la búsqueda de Celestine, a quien encuentra en compañía de Soraya. Los dos hombres se enfrentan en un duelo personal, pero aprovechándose de un descuido de su rival, el pirata le golpea con el plano de la espada y se dispone a darle la puntilla. La mujer por la que ambos contienden le amenaza con no volver a mirarle a la cara si hace tal cosa.
     Entretanto, Li Chin coge del brazo a "Garfio" Chamul y, volteándolo por encima de sí misma, lo lanza violentamente contra el suelo. La escena es contemplada por Boguro, quien al ver a su compañero tratado de tal forma, arremete como un loco contra la agresora. Pero entre los golpes que la oriental le propina y la ayuda de Fernando, el negro se desploma inconsciente. Enseguida, los dos jóvenes prosiguen su búsqueda por el edificio.
     Celestine ordena que Don Luis sea encerrado y, en deferencia a Soraya, desiste en su idea de darle muerte. De todas formas el pirata advierte a la depuesta sultana que no tolerará ningún engaño por parte de ella.
     En España, Ana María recibe la visita de un heraldo de Romualdo, que le hace entrega de un escrito en el que su canallesco pariente le comunica que ha denunciado ante los Reyes Católicos el estado de abandono en que tiene el condado de Torres, la fuga de su esposo con una mujer extranjera y sus relaciones con Ramiro. Indignados, Ana María y el fiel escudero expulsan con cajas destempladas al emisario, quien les asegura que ambos serán castigados y que sus verdugos serán los propios hombres del de Acebedo. Tras abandonar el castillo y regresar junto a su señor, el esbirro da cuentas a éste de la entrevista mantenida. Lo que Romualdo pretendía con esta acción era que su prima le declarase la guerra, pero al ver frustrados sus planes ordena al emisario -que es el capitán de sus fuerzas- que invada el condado de Torres.
     En la "Isla Encantada", el Guerrero, aun estando encadenado, se revuelve contra Sago y, de una patada, consigue que el frasco de la droga que el viejo pretende suministrarle para anular su voluntad caiga al suelo. Los carceleros acuden prestos para sujetar al indomable prisionero, pero se las ven y las desean para lograrlo. En la confusión que se origina, Sago trata de clavar un dardo empozoñado al cristiano, pero la oportuna llegada, en ese momento, de Li Chin lo evita. Con la ayuda de su amiga y Fernando, el enmascarado queda pronto en libertad de sus cadenas;  y, tomando como rehén al viejo curandero, el trío va en busca de Celestine, sabiendo que Don Luis y Soraya no deben andar muy lejos de su presencia.
     Al salir a un patio del palacio se tropiezan con el sibarita pirata y sus hombres e, inevitablemente, se inicia una nueva pelea durante la cual, Li Chin cae sobre el techo de cristal a ras del suelo de uno de los invernaderos y cae sobre unas plantas carnívoras gigantescas, que la atrapan con sus tallos.

COMENTARIOS:

               -Si bien "Garfio" Chamul afirma ser amigo y huésped de Celestine, lo cierto es que el cuaderno núm. 64, titulado "El pirata Celestine", éste decía, según sus propias palabras, que el esclavista le había puesto sobre la pista de Soraya, porque le obligó a decírselo, dando la impresión de que ambos individuos no se llevaban bien.
               -La antigua sultana intenta como puede manejar la difícil situación en la que tanto ella como sus amigos españoles se encuentran; para ello tiene que recurrir al engaño y el doble juego, pues sabe que el celoso Celestine, con tal de retenerla a su lado, no dudará en acabar con la vida del conde de los Picos.
               -Por segunda vez en poco tiempo, Li Chin atraviesa el techo de cristal de uno de los invernaderos donde el amo de la "Isla Encantada" cría enormes especies carnívoras. En la primera ocasión no se llegó a decir nada sobre la naturaleza de tales plantas, pero la forma en que Gago dibuja estas y aquellas, da a entender que se tratan del mismo tipo.
               -Numeración en interior de la contraportada, 409.    



lunes, 29 de enero de 2018

Núm. 65. LA ISLA ENCANTADA

Fecha de publicación: 29 - III - 1980.


Li Chin: -¿Por qué estar serios y recelosos si podemos ser dichosos en esta isla?
Guerrero: -Este paraíso es falso.


El Guerrero del Antifaz descubre con desagrado que Celestine utiliza a una serie de cautivas, a las que se les ha privado de voluntad y disfrazado de mujeres-mariposa, para que sirvan de diversión y placer a los invitados de la isla. Fernando y Don Luis no pueden sustraerse a la falsa sensación de felicidad y bienestar que las extrañas flores del jardín provocan en quienes las huelen y corren, como drogados, detrás de algunas de las bellas odaliscas.
     Celestine conduce al enmascarado y a Li Chin a un palacio junto al que se levanta un gran invernadero de cristal. Mientras el cabecilla pirata se retira a sus aposentos con Soraya, Li Chin, que también parece haber caído bajo el influjo de las intoxicantes flores, incita al Guerrero a que la siga al jardín. Nuestro héroe va tras ella para detenerla; mas, en un rincón apartado del edificio, la muchacha le hace saber que sólo estaba fingiendo. Ha visto que él estaba a punto de enfrentarse a Celestine y ha querido evitarlo, pues piensa que el pirata es enemigo peligroso y lo aconsejable es proceder con cautela. Pero nuestro héroe está decidido a salir de aquel falso edén y va en busca de Don Luis y Fernando. Su camino se ve interceptado por varios piratas que vigilaban sus pasos.
     Al oír ruido de lucha, Celestine sale de sus habitaciones e, ignorando los ruegos de Soraya para que no cause daño a sus amigos, se enfrenta con la espada al enmascarado. Durante la pelea el sibarita pirata arroja a la cara de su oponente un néctar de flores concentrado, mareándolo. Li Chin sale en ayuda de su amigo y propina una patada al traidor; pero este último la tira al vacío desde una balconada y viene a estrellarse contra el techo del invernadero. El cristal se hace añicos y la joven ve amortiguada la caída gracias a las enormes plantas que su artero anfitrión cultiva allí. Celestine aprovecha el aturdimiento de su contrincante para golpearlo en la cabeza por la espalda. Luego, ordena a sus hombres que lleven al prisionero ante el viejo Sago, una suerte de curandero o alquimista de aspecto nada amable que se encarga de elaborar para su señor brebajes que anulan la voluntad. Celestine es consciente de que tener a su lado a un luchador consumado como es nuestro héroe puede beneficiarle y quiere que el anciano lo convierta en una marioneta a su servicio. Siguiendo los deseos del pirata, el Guerrero es encadenado de pies y manos en una mazmorra, y Li Chin convertida, mediante un bebedizo que Sago le suministra, en otra mujer-mariposa más.
     Don Luis, que persigue a una de las bellezas que pululan por el jardín, cae accidentalmente en un estanque donde, al contacto con el agua, recupera el dominio de sus facultades. Al ver que Fernando actúa de forma insensata e impropia de él, el conde de los Picos consigue sacarlo de su estupor dándole una fuerte bofetada. Juntos, van en busca de su amigo enmascarado, pero por el camino se tropiezan con una embriagada Li Chin que está a punto de caer en los brazos de uno de los esbirros de Celestine. Tras deshacerse del individuo, Don Luis sacude fuertemente a la muchacha hasta que esta recobra su estado normal. Inmediatamente, el trío se encamina hacia el palacio, librándose de cuantos piratas les salen al paso.
     En los calabozos, el Guerrero recibe la visita de Sago, que viene dispuesto a hacerle beber una droga que anulará su voluntad.

COMENTARIOS:
               -Episodio realmente curioso en el que vemos a nuestro héroe y sus amigos desenvolviéndose en un ambiente exótico nada habitual en la serie.
               -Aunque en el cuaderno anterior se insinuaba que Celestine y los suyos podrían ser venecianos, ahora se nos dice que el sibarita y extravagante personaje es genovés.
               -Numeración en interior de la contraportada, 408.



martes, 23 de enero de 2018

Núm. 64. EL PIRATA CELESTINE

Fecha de publicación: 22 - III - 1980.
       

          "-Ella [Soraya] siempre fue una gran diplomática. Supo otorgar a tiempo...y sorteó todos los temporales."
                                   -Celestine.


A pesar de que los soldados otomanos de la torre disparan sus cañones, la distancia impide que las balas alcancen la barca de pescadores con la que el Guerrero del Antifaz y sus amigos ponen rumbo a España. Al día siguiente, tres naves de aspecto veneciano, rodean la pequeña embarcación, que es abordada por el capitán pirata Celestine; un individuo peculiar, antiguo "amigo" de Soraya, a quien "Garfio" Chamul ha puesto sobre la pista de la ex sultana. Según dice, viene en son de paz y sólo quiere encontrarse con ella.
     Reconociendo en él a un posible rival amoroso, Don Luis se bate con Celestine, pero es desarmado por su oponente. El conde se dispone a proseguir el duelo únicamente con la ayuda de su puñal, pero, en ese momento, Soraya aparece en cubierta y consigue que los contendientes depongan las armas.
     Celestine les propone que sean sus huéspedes en su "Isla encantada" mientras la otomana se piensa con quién de sus dos admiradores quiere quedarse. Sorprendentemente y para consternación de Don Luis, Soraya acepta la invitación; en realidad, lo que busca es ganar tiempo, pues sabe que un choque con su antiguo amigo no ayudaría en nada. Por su parte, el Guerrero también se aviene a la propuesta, pero dejando bien claro que serán huéspedes y no cautivos, cosa a lo que el pirata no pone objeción alguna.
     En España, varios soldados de Romualdo, buscan a su señor y lo encuentran, herido, en la cabaña del bosque. El vil noble les ordena sin discusión que partan inmediatamente y apresen tanto a Ramiro, el autor de su herida, como a la condesa de Torres. Preguntándose cuál puede ser el motivo por el que su amo quiere hacer prisionera a su prima, los soldados salen al galope para encontrar a sus objetivos detenidos a la orilla de un riachuelo donde Ana María atiende como puede la herida de Sarita que se ha vuelto a abrir. Al verlos llegar, Ramiro hace frente a los soldados mientras las mujeres escapan a caballo. Tras deshacerse de sus atacantes, el escudero toma una de las cabalgaduras que han quedado sin jinete y galopa hasta alcanzar a dos soldados más que persiguen de cerca a la condesa y su amiga. Saltando sobre ellos, el escudero golpea la cabeza de uno de los hombres contra la del otro y los deja inconscientes. Reunido de nuevo, el trío se encamina hacia el castillo de Roca, al que llegan sin que se produzcan más incidentes. Allí, Ana María y Nora se emplean en curar a Sarita. La curandera no oculta a Ramiro que desea el pronto regreso del Guerrero, ya que es consciente de que el escudero no puede amarla a causa de lo que siente por su señora.
     En el barco de Celestine, un contrariado Don Luis sufre de celos al creer, erróneamente, que Soraya coquetea con su antiguo admirador. Tiempo después surge en el horizonte la "Isla encantada", donde una larga muralla circunda un gran jardín en el que, según se cuenta, su sibarita anfitrión  tiene, entre otras cosas, plantas afrodisiacas. La intención de nuestro héroe es la de permanecer poco tiempo en aquel lugar; mas cuando acceden al fabuloso jardín, Don Luis y Fernando caen bajo el extraño hechizo embriagador de las flores que allí crecen. El enmascarado se muestra precavido y aconseja a sus amigos que no sigan oliéndolas. Más aún, Li Chin les informa de que en su país, esas plantas son conocidas por producir euforia, falsa sensación de bienestar...y, posiblemente, la muerte.
De pronto, de entre el lujuriante follaje surge una hermosa mujer con alas y antenas de mariposa.

COMENTARIOS:
               -Está claro que, a pesar de haber sido la favorita de Bayaceto, Soraya no había perdido el tiempo y había dejado tras de sí una estela de antiguos amantes que aún la recuerdan con entusiasmo. Sin embargo, desde que se enamorara de Don Luis, ya no es la mujer voluble y caprichosa a la que le divertía jugar con los hombres.
               -Numeración en interior de la contraportada, 407.  

lunes, 22 de enero de 2018

Núm. 63. EL MONSTRUO DEL MAR NEGRO

Fecha de publicación: 15 - III - 1980.


"-No puedo creer que [Li Chin] haya muerto...me aflige la idea de perderla."
                                      -Guerrero del Antifaz.


Cuando la gigantesca serpiente marina se lanza sobre el barco en el que el Guerrero del Antifaz y sus amigos regresan a España, nuestro héroe toma la iniciativa en la defensa y dispara al animal con un cañón que desmonta de la cureña y sujeta entre sus propios brazos. Una de las balas acierta de lleno en la boca del monstruo que, herido de muerte, destroza la nave y está a punto de llevarse con ella a su vencedor, sujetándole fuertemente con su enorme lengua retráctil. Pero el enmascarado cercena el órgano con su espada y queda libre.
     Durante el hundimiento del navío Don Luis acude al rescate de Soraya, que no sabe nadar. El peso de su armadura y el miedo de la sultana hacen que su situación sea bastante apurada. Por suerte, la pareja es salvada por el Guerrero y Fernando, los cuales se han encaramado a un trozo de mástil. Sin embargo, de Li Chin no hay el menor rastro y empiezan a temer que tal vez haya muerto. Lo que ha sucedido es que un cabo se ha enredado, a la vez, en un pie de la oriental y en el cuerpo de la serpiente de mar, que, en los estertores de la muerte, comienza a sumergirse, arrastrándola consigo. Pero antes de desaparecer en las aguas, la bestia da un fenomenal coletazo que deja suelto el cabo y hace que Li Chin salga despedida por los aires un buen trecho para caer cerca de sus amigos. Al ver que está medio inconsciente, el Guerrero se arroja rápidamente al mar y la salva de morir ahogada.
     Durante un día flotan a la deriva sin agua ni alimentos hasta que son recogidos por un barco de pesca otomano que faena por aquellos lares. El enmascarado relata a sus rescatadores la odisea que han vivido, pero estos no le creen, pues dudan de que pueda existir una sierpe marina de tales dimensiones. Ante la petición del cristiano de que les lleven a España a cambio de una recompensa, el que parece llevar la voz cantante entre los pescadores aduce que con su embarcación no podrían ir muy lejos y que lo único que pueden hacer es dejarles en la costa más próxima a cambio de una buena gratificación.
     Como sus salvadores no parecen de fiar, los náufragos hacen turnos de descanso para tenerlos vigilados en todo momento. Cuando son desembarcados, descubren que los pescadores les han llevado a una torre de vigilancia costera ocupada por soldados turcos con la esperanza de cobrar algún tipo de recompensa. Los soldados, sabedores de la identidad del enmascarado y sus acompañantes, salen dispuestos a apresarlos. Pero los cinco amigos -incluida Soraya, que no duda en empuñar una cimitarra y luchar junto a su amado Don Luis- se emplean a fondo con ellos y les obligan a buscar refugio en su propia torre.
     Debido al comportamiento traicionero de los pescadores, el Guerrero, que en un primer momento no ha querido apoderarse por la fuerza de su barca, tal como el conde de los Picos le aconsejaba, no siente ahora el menor remordimiento de hacerlo. Lanzando maldiciones los traidores observan cómo los cristianos y las dos mujeres se alejan mar adentro.
     Mas, en la torre, los soldados ya apuntan a los fugitivos con los cañones que hay en la parte superior de la misma.

COMENTARIOS:

               -La cureña es una armazón de madera compuesta de dos tablones fuertemente unidos y colocados sobre ruedas, sobre la cual se monta el cañón.
               -A Gago se le olvida que anteriormente hemos visto nadar sin problemas a Soraya (ver cuadernos núm. 30, Conjura de falsarios y núm. 60, Los bárbaros.)
               -Gazapo: En la viñeta 2 de la página 8, Gago sufre otro lapsus y dibuja a la sultana con el vestido que usa Li Chin, si bien, de color anaranjado y no verde.
               -Numeración en interior de la contraportada, 406.

jueves, 18 de enero de 2018

Núm. 62. FANTASMAS DESCUBIERTOS

Fecha de publicación. 8 - III - 1980.


Los "fantasmas" necesitan hombres que sepan luchar y les protejan de sus enemigos, por lo que su líder le ofrece al Guerrero del Antifaz libertad y prebendas si jura formar parte de sus filas. Como el prisionero se niega en redondo, el jefe de la secta saca un péndulo mágico con el que se apresta a hipnotizarle. Li Chin urge a su amigo para que se resista al poder hipnótico del instrumento, pero parece que todo es inútil, ya que su compañero, obedeciendo las órdenes del líder de los encapuchados, le ordena callar, al tiempo que la tira de un empujón y la patea.
     Juzgando que nuestro héroe está bajo su dominio, el jefe de la secta ordena a los suyos que le quiten los grilletes y, luego, se lo lleva del calabozo. La primera misión del involuntario aliado consistirá en luchar contra Guruf Kan y matarlo. Sola en la mazmorra, Li Chin es acosada por numerosos "fantasmas" que se lanzan sobre ella con el ánimo de satisfacer su lujuria. 
     Al oír los gritos de la joven, el Guerrero, que había hecho creer a sus captores que no era dueño de su voluntad para conseguir, así, que le quitaran las cadenas, se revuelve contra el grupo que le acompaña. Al golpear al líder, el ojo postizo con el que somete a sus víctimas cae de la cuenca vacía de su ojo derecho. Rápidamente el enmascarado regresa al calabozo donde se encara a los que pretenden forzar a su amiga. El jefe "fantasma" vuelve en su busca y se dispone a apuñalarlo por la espalda, pero Li Chin lo detiene haciéndole la zancadilla primero y dándole un puntapié después. El cristiano despoja de su máscara al traicionero y contempla su muy humano y desagradable rostro. Queda totalmente claro  que aquellos individuos no son ni seres sobrenaturales ni miembros de ninguna secta como proclaman, sino vulgares bandidos que utilizan sus disfraces y el hipnotismo para aterrorizar a posibles víctimas.
     Amenazando al líder con clavarle el puñal si no libera a Li Chin, el enmascarado consigue que los ladrones desencadenen a la oriental, con la que emprende veloz carrera por unos parajes tenebrosos en los que las mismas rocas parecen fantasmas esculpidos en piedra. Su pretensión es llegar a la aldea de Guruf Kan, donde, según cree el Guerrero, estarán esperándoles Don Luis, Fernando y Soraya. En su camino se topan con algunos centinelas enemigos dispuestos a obstaculizar su fuga. En ese preciso momento Don Luis otea la costa con un catalejo y descubre a la pareja en pleno enfrentamiento con los encapuchados. Rápidamente ordena que el barco se acerque a la costa y, tras bajar a tierra, acude junto a Fernando en ayuda de sus amigos. Entre todos acaban bien pronto con los "fantasmas" y ponen rumbo a la patria. Para el Guerrero supone el reencuentro con sus seres queridos, mas para Li Chin la amenaza de que Ana María le separe de él.
     En España, después de una brutal pelea, Ramiro acaba con la vida del feroz Bartolo y va a la cabaña para apoderarse de algunos caballos con los que poder regresar al castillo de Roca con su señora, la condesa, y Sarita. Dispuesta a vengar la muerte de su hombre, la mujer del leñador le recibe armada con un gran cuchillo, pero a Ramiro no le cuesta nada desarmarla. Dejando allí al convaleciente Romualdo en espera de que la justicia se haga cargo de él y le juzgue, el escudero y las dos mujeres marchan al galope de aquel lugar, temiendo que los hombres del rufián se hallen por los alrededores.
     En el Mar Negro, el barco en el que el Guerrero y sus amigos regresan al hogar tiene un inesperado encuentro con una gigantesca serpiente marina que agita sus enormes anillos en las aguas.

COMENTARIOS:

               -Si bien no se dice nada al respecto, el lector se queda con la sospecha de que el líder de los "fantasmas" ha podido sacarse él mismo el ojo derecho para sustituirlo por la joya con la que hipnotiza a sus víctimas.
               -No suelen abundar los animales monstruosos en las series del Guerrero del Antifaz, aunque podemos recordar algún que otro cocodrilo o pulpo gigante o esporádicos dinosaurios en la colección clásica.
               -Numeración en interior de la contraportada, 405.